“Ni puta ni poeta pero me alquilo para amar a ratos,  zafo nudos de la garganta, traduzco silencios y escribo cartas de amor por encargo. Esto es periodismo al servicio del amor”.

Por The Mutantes.co

Estar enamorado de alguien y no saber cómo decirlo, querer arrancarse al ex de una vez por todas, ayudarle a un amigo a pasar la “tusa”, decir adiós, aceptar una pérdida y muchos otros nudos atascados en al garganta y en el corazón son el trabajo diario de Carolina Calle Vallejo, una periodista con alma de cineasta que se dedica a escribir cartas para ayudar a desconocidos a resolver sus líos amorosos.

Carolina parece un personaje escrito por el mismo García Márquez, quien en el Amor en los tiempos del cólera describió a Florentino Ariza como escritor de cartas de amor por encargo. El mismo Gabo que en Memorias de mis Putas Tristes le dio vida a un anciano de noventa años que publica en la prensa cartas de amor que son leídas por miles de lectores. Aunque parece sacada de una historia de ficción, Carolina es de carne y hueso, vive en Medellín, le gusta el tango y hace dos años se lanzó al agua con Cartas a la Carta, una iniciativa en la que ella se alquila para amar.

Sin cobrar un solo peso, Carolina recibe las historias de amor de sus donantes para transfórmalas en cartas que acercan, alejan, provocan, desarman y despiertan sentimientos, pero que en definitiva siempre dicen la verdad.

¿Cuál fue la primera carta que escribiste?

La primera carta que escribí fue para abrir una puerta, para que el novio de una amiga la dejara darle una explicación. El caso era difícil de resolver porque él la había echado y ella estaba muy mal. Yo de la manera más espontánea le dije “véngase a mi casa y me cuenta todo, yo creo que eso se soluciona con una carta”.

Mi amiga reconstruyó los hechos, me contó los personajes involucrados y yo me puse a escribir. Cuando terminé, la leímos juntas y ella me dijo “esto era lo que yo tenía que decir”. Ella la transcribió con su puño y letra y la llevó. Al otro día volvieron.

¿Qué pasó después?

De ahí en adelante todo el combo de amigas me decía que la carta que yo había escrito era “La locura” y comenzó a divulgarse el asunto. La gente de la universidad se enteró y empezaron a buscarme cada vez más. Aunque siempre ha sido un hobbie y no vivo de escribir cartas, decidí formalizar Cartas a la Carta hace dos años.

En ese tiempo me presenté a una convocatoria del Ministerio de Cultura y quedé seleccionada. Ellos me ayudaron a visualizar lo que hacía como una idea de negocio y ahí comencé con el blog, que hoy en día es visitado por personas de más de 15 países.

¿Cómo funciona Cartas a la Carta?

Diariamente recibo correos de mucha gente que necesita ayuda para expresar lo que siente. Con unos, me encuentro, los escucho y les traduzco en papel lo que ellos no pueden decir. Luego leemos la carta juntos, hacemos correcciones y ellos mismos se encargan de transcribirla a mano, firmarla y hacerla llegar.

Con otros, el contacto es online, pero el procedimiento es el mismo: los escucho, entiendo lo que su corazón, estomago y cabeza quieren decir y comienzo a redactar. Para cada uno me tomo mi tiempo.

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Te repito, es en serio que te quería querer a lo bien. Pero ya es tarde, bastante tarde. Vos renunciaste a esto y decidiste bajarte de mi vuelo. Ahora ya estoy en otros aires, en otros tiempos, en otras rutas. Ya no hay reversa y en este camino ya no hay reservas ni hay cupo para vos.

Fragmento de Ya no te quiero querer

Yo no cobro por escribir estas cartas porque para mí, la gente que me busca, son donantes de historias de amor. Lo que hago es pedir que hagan algo por mí desde lo que saben hacer, es una especie de canje. Así fue como logré el banner de Cartas a la Carta.

¿Qué ha sido lo más difícil de estos dos años de trabajo?

No sé si es lo más difícil,  pero a veces, yo también me quedó sin palabras.

¿Además de Cartas a la carta a qué más te dedicas?

Yo me repartó en muchas cosas.

Soy profesora de catedra de periodismo narrativo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

Soy documentalista. En este momento estoy terminando mi primera película llamada, 72 horas de vida, que hace parte de una trilogía  sobre historias de amor y libertad con toques de humor al rededor de la cárcel.

Trabajo también como cronista, empecé en el área de investigación de El Colombiano y hoy en día, soy colaboradora de la Revista Don Juan. Trabajo también para el periódico Universo Centro que es el periódico underground de Medellín que trabaja con periodismo narrativo y que maneja muchos proyectos editoriales.

Y bueno, escribo cartas de amor.

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Contame, mirá que yo siento que se me acaba la vida si te sigo esperando, mirá que yo presiento que me acabaré yo mismo si no tengo certezas mientras dura esta espera.Si no hay algún comunicado después de esta carta entenderé que no, que no hay nada de tu parte y el silencio también será una respuesta. Pero si sí, si sí hay algo, si te decidiste por fin, si te la jugás por mí, si te atrevés a vivir algo conmigo, si me querés querer, te lo pido, te lo ruego, te lo suplico: manteneme al tanto.

Fragmanto de Manteneme al tanto

¿Cómo ves Cartas a la Carta en el futuro?

A futuro quiero que se convierta en una agencia formal de periodismo narrativo, especializada en historias de amor. Me veo con un equipo de periodistas trabajando para proveer de contenido a revistas literarias, de periodismo narrativo y a cualquier medio que lo requiera.

Me gustaría continuar publicando los comics de amor y los cuentos de amor ilustrados en los que trabajo. También quiero trabajar en la película de Cartas a la Carta y seguir dando conferencias sobre la libertad que nos da conocer nuestra propia verdad a través de la escritura.

Háblanos de tu libro.

El libro es la antología de dos años de historias de amor. Es un libro objeto: una caja que en vez de páginas contiene sobres, en los cuales estarán las cartas que el lector debe abrir para poder leer. Lo que buscó con la venta del libro es financiar Cartas a la Carta y hacerlo un proyecto sostenible porque me gustaría poder vivir de él, es por eso que en noviembre de este año voy a lanzar una campaña de preventa.

¿Qué se necesita para sacar una iniciativa adelante?

Seguridad y confianza en sí mismo. Orden y disciplina y una pizca de talento.

¿Qué consejos le darías a una persona que quiera empezar un proyecto?

Siempre preguntarse ¿Por qué no?: Así me pasó con Cartas a la Carta, me pregunté ¿Por qué no hacerlo?, me di cuenta de que no perdía nada y empecé. Arriesgarse: Hay que hacer las cosas por uno mismo sin pensar en qué van a decir los demás o si va a pegar de primeras. Aprender a perder el miedo.

¿A quién admiras?

Admiro desde cineasta hasta la gente más simple. Yo veo más cine de lo que leo y siempre que veo una película pienso en ¿cómo se escribiría eso? De referentes cinematográficos me gusta Emir KusturicaWoody AllenAlex de la Iglesia Juan Jose Campanella.

¿Una canción?

Un tango que me encanta, Balada para un loco de Astor Piazolla.

¿Un lugar?

Las Cataratas del Iguazú, ese viaje me cambió la vida.

¿Has necesitado una carta para resolver un problema de amor tuyo?

Claro, muchas veces. Lo que yo hago es una paradoja porque cuando soy yo la que estoy mal, también necesito a un traductor, a alguien que escriba cosas por mí.

Pero eres tú la que escribe por los demás

Entonces…me llevó el putas.